Siendo conscientes de todo lo que significa ser trabajador por cuenta propia, todo lo que hay detrás de la ilusión en un proyecto empresarial, no debemos engañarnos, ser autónomo en nuestro país no es tarea fácil.
Aún así hay que conocer y tener en cuenta que existen distintas herramientas de las que dispone el trabajador autónomo a las que acogerse si el negocio va mal. Situaciones sobrevenidas como la pandemia mundial en la que el trabajador por cuenta propia ha visto sus planes y economía muy afectados.
Esas situaciones pueden llevar a la incurrencia de acumulación de muchas deudas, con unas obligaciones de pago que no desparecen aunque hayas tenido que bajar la persiana de tu negocio.
Por este motivo, existe una ley que permite que los autónomos no se enfrenten a enormes deudas cuando son incapaces de pagarlas, la Ley de Segunda Oportunidad.
¿Qué es la Ley de Segunda Oportunidad?
La tan popular Ley de Segunda Oportunidad es una opción para autónomos que se han visto obligados a cerrar sus negocios tengan la opción o posibilidad de librarse de sus deudas frente a los acreedores.
Con esta ley, el legislador viene a proteger o dar opción a los emprendedores que se han visto obligados a cerrar sus negocios puedan librarse de sus deudas frente a sus acreedores.
Permite la cancelación de la deuda pública, la exclusión de responsabilidad del avalista, la detención de embargos y el devengo de los intereses, así como la protección de los bienes correspondientes a la actividad empresarial.
El objetivo de esta ley es evitar la ruina de los autónomos, ofrecerles ventajas y soluciones que les permitan poder poner en marcha su negocio de nuevo.