Durante los últimos días, mucho hemos escuchado hablar de la gestión de las ayudas directas fruto de la aprobación del plan de recuperación que llegaron de las instituciones europeas, en virtud de esas el gobierno español aprobó ayudas por valor de 5.000 millones de euros, más 2.000 millones aprobados para las regiones insulares. Después que las comunidades autónomas realizaran las pertinentes convocatorias de ayuda se prevé, a día de hoy, que hasta un 50% del valor de dichas ayudas se tendrán que reintegrar a la administración central dado que no han sido otorgadas. En resumen que todavía hay unos 2.500 millones de euros por repartir.
Viendo estas cifras, nos da mucho por reflexionar y cuestionarnos que ha fallado en este reparto, desde las asociaciones de empresarios apuntan que la gestión desde las comunidades autónomas ha provocado un reparto desigual, no existiendo así igualdad de condiciones para todos los empresarios y autónomos de España, además señalan des de el asociacionismo empresarial que la complejidad burocrática a dificultado el acceso a las mismas, especialmente en determinadas comunidades, dónde los trámites se han extendido.
Actualmente se calcula que solo un 20% de los autónomos y pymes se ha podido beneficiar de las ayudas, desde el asociacionismo empresarial apuntan como una de las principales causas al hecho que se debían acreditar gastos de actividad y desgraciadamente ha habido muchos autónomos que ni tan siquiera han podido trabajar durante este tiempo de pandemia, como por ejemplo los guías turístico entre muchos otros, quienes además son un tipo de trabajadores autónomos cuyas actividades tienen pocos costes fijos demostrables y imputables a su actividad, pero no por ello menos perjudicados por la grave crisis.
Las asociaciones empresariales se muestran optimistas y a la espera que el ejecutivo español reflexione sobre la situación y lance un nuevo plan de ayudas.