El Congreso de los Diputados ha rechazado por segunda vez en 2025 la convalidación del Real Decreto-ley que pretendía prorrogar los límites de facturación anual para que los autónomos pudieran seguir acogidos al régimen de estimación objetiva, más conocido como módulos. La situación genera una enorme incertidumbre para decenas de miles de trabajadores por cuenta propia que tributan bajo este sistema simplificado. Si no se encuentra una solución legislativa antes de que finalice el ejercicio, muchos de ellos se verán obligados a pasar al régimen de estimación directa a partir de 2026.
Qué ha ocurrido exactamente en el Congreso
La Cámara Baja no ha dado luz verde a la convalidación del decreto que incluía, entre otras medidas, la extensión de los umbrales de facturación que permiten a los autónomos permanecer en el sistema de módulos. Es la segunda ocasión en este año en la que el Congreso deniega esta prórroga, lo que evidencia las dificultades del Gobierno para sacar adelante determinadas normas en un contexto parlamentario fragmentado.
Según recoge Pymes y Autónomos, el Real Decreto-ley agrupaba diversas disposiciones fiscales, y su rechazo en bloque ha arrastrado consigo la medida relativa a los módulos. Esto significa que, a día de hoy, no existe un instrumento legal vigente que mantenga los límites ampliados de facturación que se venían prorrogando año tras año.
Qué es el régimen de módulos y por qué importa tanto
El régimen de estimación objetiva —o módulos— es un sistema simplificado de tributación en el IRPF dirigido a autónomos de determinadas actividades económicas, como transporte, hostelería, comercio minorista, construcción o peluquería, entre otras. En lugar de calcular el rendimiento neto real de la actividad, Hacienda aplica unos indicadores objetivos (metros cuadrados del local, número de empleados, consumo eléctrico, etc.) para estimar los ingresos y, a partir de ahí, determinar la cuota a pagar.
Para muchos pequeños autónomos, este régimen supone una importante simplificación administrativa y, en no pocos casos, una carga fiscal más reducida que la estimación directa. Además, el régimen de módulos lleva aparejado el régimen simplificado de IVA, lo que facilita aún más la gestión tributaria del día a día.
Los umbrales de facturación son el tope máximo de ingresos anuales por debajo del cual un autónomo puede seguir tributando por módulos. Estos límites se habían venido prorrogando mediante sucesivos decretos, evitando así que se aplicaran los umbrales más restrictivos previstos en la normativa original. Sin esa prórroga, los límites bajan y un número significativo de autónomos quedaría automáticamente excluido del sistema.
Consecuencias directas si no se aprueba una nueva prórroga
De no encontrarse una vía legislativa alternativa antes de que termine 2025, las consecuencias para los autónomos afectados serían considerables:
- Paso obligatorio a estimación directa: Los autónomos que superen los umbrales no prorrogados deberán tributar calculando sus ingresos y gastos reales, lo que implica una contabilidad más compleja.
- Mayor carga administrativa: La estimación directa exige llevar libros de ingresos y gastos, conservar todas las facturas y, en muchos casos, contar con asesoría fiscal profesional.
- Posible aumento de la factura fiscal: Dependiendo de la actividad y del margen real de beneficio, algunos autónomos podrían acabar pagando más impuestos bajo el régimen de estimación directa.
- Impacto en el régimen simplificado de IVA: La exclusión de módulos en IRPF arrastra también la salida del régimen simplificado de IVA, obligando a presentar declaraciones trimestrales ordinarias.
¿Hay margen para una solución antes de 2026?
Aunque el panorama es preocupante, conviene señalar que todavía quedan meses hasta el cierre del ejercicio 2025. El Gobierno podría intentar aprobar un nuevo Real Decreto-ley con la misma medida —o incluirla en otro vehículo legislativo— y buscar los apoyos parlamentarios necesarios para su convalidación. No obstante, el hecho de que ya hayan fracasado dos intentos en el mismo año no invita precisamente al optimismo.
Las organizaciones de autónomos llevan tiempo reclamando una solución estable y no depender de prórrogas anuales que generan incertidumbre. Algunas voces del sector abogan por una reforma integral del régimen de módulos que actualice los umbrales y las actividades incluidas, en lugar de recurrir a parches temporales cada diciembre.
Qué debería hacer un autónomo ahora
- Revisar tu situación fiscal actual: Comprueba si estás acogido al régimen de módulos y cuáles son tus cifras de facturación en lo que va de año.
- Consultar con tu asesor fiscal: Analiza con un profesional qué supondría para tu actividad el paso a estimación directa, tanto en carga tributaria como en obligaciones formales.
- Preparar la contabilidad: Si existe riesgo real de exclusión, empieza a llevar un registro detallado de ingresos y gastos desde ya, para que la transición sea lo menos traumática posible.
- Estar atento a novedades legislativas: La situación puede cambiar si el Gobierno logra aprobar una nueva norma. Sigue de cerca las noticias fiscales y las comunicaciones de la Agencia Tributaria.
- Valorar el impacto en el IVA: Recuerda que la salida de módulos afecta también al régimen simplificado de IVA, por lo que deberás adaptar tu facturación y declaraciones trimestrales.
- Contactar con asociaciones de autónomos: Organizaciones como ATA o UPTA pueden informarte sobre las gestiones que se están realizando ante el Gobierno y el Parlamento para buscar una solución.
En definitiva, la doble negativa del Congreso coloca a miles de autónomos en una situación de incertidumbre que exige anticipación y planificación. Aunque aún queda recorrido para que se apruebe alguna medida correctora, lo prudente es no esperar al último momento y prepararse para cualquier escenario. La estabilidad normativa sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes para el colectivo de trabajadores por cuenta propia en España.